Villa San Ignacio | Hotel near San Jose and Alajuela | Costa Rica
See a Long Tailed Manakin in Villa San Ignacio

Pajareando en Villa San Ignacio = Clásica, Hermosa Costa Rica

Costa Rica es un destino fantástico para pajarear. Más de 900 especies y contando. Con fácil acceso a una gran cantidad de aves tropicales como trogones, tangaras y tucanes. Y con más de 50 especies de colibríes (¡Si! Es en serio.) Basados en esta impresionante variedad de pájaros que pueden ser vistos en Costa Rica, es fácil el identificar el por qué de esta bella nación como uno de los destinos primordiales para pajarear.

Sin embargo, y aunque parezca contradictorio, las aves no son la única razón para planear unos de estos viajes en Costa Rica. Este país se destaca por los viajes para pajareros en muchas maneras, entre los puntos altos el hospedaje. Después de varias décadas de ser uno de los mayores destinos internaciones en turismo, la industria de servicio en Costa Rica ha evolucionado para satisfacer las necesidades de los huéspedes en todo su espectro. Los mejores hoteles, dicho sea de paso, también saben cómo satisfacer a los viajeros que llegan a Costa Rica por razones que van desde el turismo médico hasta experimentar la cultura y las bellezas naturales que ofrece el país. Los pajareros caben en esta última categoría, aunque muchos de ellos también aprecian la cultura, las buenas comidas y el confort (¿y cómo no hacerlo?).

No hay nada mejor que encontrar ese lugar que combine una pintoresca elegancia, belleza, excelente servicio e increíbles vistas de aves, porque no es solamente una excelente combinación, sino que es difícil de encontrar. Es fácil hospedarse en algún lugar que ofrece el mismo tipo de habitación, decoración, servicio y ambiente que cualquier otro hotel en Milwaukee, Nueva Jersey, o cualquier otra ciudad del mundo – pero si la experiencia es como si nunca se saliera de casa, ¿para qué viajar entonces?

Una de las mayores atracciones para visitar Costa Rica es la belleza natural del país, y cuando usted puede hospedarse en un lugar que ofrece acceso a jardines sombreados y decorados por higuerones de cientos de años de antigüedad y palmeras de impresionante altura, usted puede disfrutar de una pieza única de esa clásica Costa Rica. Aunque mucho del Valle Central se veía como los jardines de Villa San Ignacio, desafortunadamente, la urbanización ha dejado su huella tanto en lugares de histórica belleza como en las aves que necesitan de esos entornos.

Afortunadamente, hace unos años, el lote donde ahora existe Villa San Ignacio, fue propiedad de un botanista quien plantó una gran variedad de árboles y facilitó la reforestación de algunas otras áreas. Debido a esa apreciación por la naturaleza y el cuidado de la propiedad, los huéspedes ahora tienen la oportunidad de echar un vistazo al pasado natural del Valle Central.  Ese pasado se convierte en presente cuando las elegantes mariposas tropicales acompañan a los huéspedes cuando caminan hacia las habitaciones, cuartos diseñados cuidadosamente para poner al huésped en un ambiente natural, auténtico y acogedor.

Las mariposas no son el único aspecto de la herencia natural de Costa Rica que se han quedado en la propiedad de Villa San Ignacio.  Gran cantidad de aves también ha puesto atención a este entorno y es por eso que los huéspedes pueden desayunar al lado de aves como el Momoto Coroniazul, escuchar el canto del colorido  Pájaro Carpintero de Hoffmann, el chascarrillo de los Soterreyes Nuquirrufo, y observar el jugueteo de los Colibríes Culiazules entre los arbustos. Es por esto que a pesar de estar a un corto recorrido desde el aeropuerto, los huéspedes pueden caminar entre trillos de áreas reforestadas que dejan ver desde Tucancillo Piquianaranjado a Tucanes Pico Iris, y Saltarín Toledo.

See a Long Tailed Manakin in Villa San Ignacio
¡El Saltarín Toledo es como una ave del paraíso en miniatura!

¿Qué mas queda por decir? Estas clásicas y bellas aves de Costa Rica, se sienten igualmente atraídas por entornos hermosos y clásicos.

Blog por Patrick O’Donnell.
Patrick inició sus avistamientos de aves a la edad de 7 años en Niagara Falls, NY. Biólogo de profesión, Patrick ha trabajado en numerosos proyectos relacionados con aves y ha sido guía pajarero en Ecuador, Perú y Costa Rica. Patrick vive en Costa Rica desde el 2007 y cuando no está en el campo avistando aves, escribe sobre aves, viajes y turismo, entre otros temas.