Villa San Ignacio | Hotel near San Jose and Alajuela | Costa Rica
Birdwatchers in Costa Rican, Northern Dry Tropics

Avistamiento de Aves en Costa Rica – Los mejores lugares para pajarear

Pajareros en Costa Rica, Trópico Seco al Norte de Costa Rica
Pajareros en Costa Rica, Trópico Seco al Norte de Costa Rica

Avistar aves en Costa Rica es realmente magnífico. Aunque pequeña en geografía (51,100 km2), Costa Rica tiene seis ecozonas para avistamiento de aves, docenas de micro-ecosistemas y un 10% de las especies de aves del mundo. Comprometida con la protección de su biodiversidad, Costa Rica protege oficialmente alrededor de 1.5 millones de hectáreas. Estas áreas protegidas incluyen ventisiete parques nacionales, cincuenta y ocho refugios de vida silvestre, treinta y dos zonas protegidas y diecinueve reservas biológicas. Además de las áreas naturales oficialmente protegidas, miles de propiedades privadas tienen prácticas sostenibles de desarrollo agrícola, poseen áreas verdes designadas y protegen la vida silvestre.

Hot spots o ‘zonas calientes’ para pajarear dominan el bosque nuboso, tierras bajas húmedas, montañas, bosque tropical seco y humedales. Pero, en Costa Rica, las aves están en todas partes. Los pajareros pueden visitar las planicies áridas del bosque tropical seco y viajar al bosque nuboso en cuestión de horas. Ornitólogos y pajareros entusiastas se maravillan de estos micro-ecosistemas y la densidad de su población aviar. Aquí tenemos seis de los más mencionados en los “Top 10 zonas para pajareros”: Refugio de Vida Silvestre Maquenque cerca de Nicaragua; Parque Nacional Palo Verde en Guanacaste; Península de Osa; Cordillera de Talamanca cerca de Panamá; Estación Biológica La Selva y la Reserva Biológica Bosque Nuboso Monteverde.

AVISTANDO AVES EN LA ZONA NORTE DE COSTA RICA

El Norte de Costa Rica es famoso por las prístinas playas de Guanacaste y es un poco menos visitada por pajareros que las zonas Central y Sur del país. Sin embargo, hay áreas que merecen ser más reconocidas. El norte de San Carlos y Guanacaste es hogar de valiosos parques nacionales y volcanes activos. Aquí, el avistamiento de aves es una actividad de todo el año, sin embargo los pajareros viajan en manada hacia Costa Rica durante los meses secos, de Noviembre a Abril. En la temporada seca, particularmente en Guanacaste, es mucho más fácil el identificar a un ave descansando en un árbol que ha perdido sus hojas para sobrevivir la sequía.

Refugio de Vida Silvestre Maquenque

Una de las ‘zonas calientes’ emergentes es el Refugio de Vida Silvestre Maquenque, inaugurado en el 2005 para proteger el particular hábitat de almendro de montaña y preservar la población en peligro de lapas verdes. Ubicado en San Carlos, en la provincia de Alajuela, este refugio es parte del Refugio Nacional de Vida Silvestre Corredor Fronterizo Costa Rica – Nicaragua. Maquenque cubre 51,855.10 hectáreas de bosque tropical húmedo, lagunas y pantanos. A pesar de que ha sido menos explorado que otras áreas norteñas, este reciente refugio ha contabilizado 424 especies de aves.

Lapa Verde
Lapa Verde

Parque Nacional Palo Verde

El Parque Nacional Palo Verde está en la lista Ramsar de humedales. Siendo uno de los humedales principales de Centroamérica, es un santuario de aves acuáticas migrantes y residentes. En este hotpot, los pajareros pueden registrar alistamientos de cigüeñas, garzas, garcetas, zambullidores, ibis, patos, jacanas, aves acuáticas de pies palmeados, entre otros cientos de aves y especies silvestres. En sus 19,800 Hectáreas, Palo Verde posee 11 hábitats distintos.
Con el bosque tropical seco desapareciendo en Guanacaste en ritmos alarmantes, la OET (Organización de Estudios Tropicales) y el MINAE (Ministerio de Ambiente y Energía) monitorean el parque con la misión compartida de restaurar el humedal. La batalla de regenerar este bosque tropical seca se ha vuelto mucho más intensa con el cambio climático, el cual continúa creando condiciones más secas.
Adicionalmente a la venta de entradas para visitantes al parque, Palo Verde recibe apoyo económico de socios como la Universidad de Costa Rica, le fundación privada Llano Verde y otras oficinas gubernamentales nacionales y locales.

Zona caliente para pajarear en Humedal en Costa Rica
Zona caliente para pajarear en Humedal en Costa Rica

PAJAREANDO EN LA ZONA SUR DE COSTA RICA

El Sur de Costa Rica, especialmente las partes bajas del bosque tropical lluvioso, son como la versión de cuento de hadas de Costa Rica, con sus trópicos coloridos y junglas tupidas. Mucha de esta zona todavía existe sin la llegada de la electricidad o energía producida por generadores. El acceso a partes en la Zona Sur de Costa Rica requieren de una combinación de transporte terrestre, avioneta, bote, 4×4 o caminatas por la costa para poder llegar a los hoteles. Todo pajarero cuenta que en esta zona celestial vale el esfuerzo en llegar ahí.

Península de Osa

La Península de Osa es el tracto de selva tropical lluviosa de baja altitud más grande de Centro América. La revista National Geographic se refiere a Osa como “el lugar más intenso biológicamente del mundo”. Esta ‘zona caliente’ o hotspot para pajareros comprende un sorprendente 3% de toda la biodiversidad del mundo. En esta relativamente pequeña península, se encuentra el Parque Nacional Corcovado. Internacionalmente conocido por sus grandes felinos y dantas, entre otros animales, Corcovado es el único lugar en donde monos aulladores, monos araña, capuchinos y monos ardilla conviven juntos. Si existiera el concepto de ‘pajarero perezoso’, Osa sería su ‘hot spot’ predilecto. Sentado en una cafetería con vista al bosque, o en una cómoda silla en la terraza de un hotel, el pajarero perezoso tendría la oportunidad que las aves se acerquen hacia él. Los pajareros pueden disfrutar de Lapas Rojas (Osa tiene la población más grande de Lapas Rojas de Centroamérica), tucanes y otras bandadas de aves mixtas.

Lapa Roja por Alex Vargas
Lapa Roja por Alex Vargas

Cordillera de Talamanca

Los picos más altos de Costa Rica se encuentran en la Cordillera de Talamanca, en el segmento más al sur de la cadena montañosa que corre desde Guanacaste hasta llegar a Panamá. El alto grado de humedad y las temperaturas bajas inducen al páramo a producir vegetación con céspedes alto, hierbas, bambú enano y musgos club-moss. Las tierras altas de Talamanca son bosques nubosos con árboles cubiertos con bromelias, helechos y orquídeas. Los pajareros deben navegar la altitud y el denso bosque, sin embargo el avistamiento de aves en ese entorno es mesmerizante y místico. Este hot spot es hogar del Quetzal Resplandeciente. Esta ave de colores intensos con una cola de un metro de largo no es tan fácil de ver en un denso bosque nuboso. Ver a esta ave posando en el bosque es todo un acontecimiento para los pajareros.

Quetzal Resplandeciente - Foto por Zdenek Machacek
Quetzal Resplandeciente – Foto por Zdenek Machacek

LAS RAÍCES DEL AVISTAMIENTO DE AVES EN COSTA RICA

Algunas zonas calientes o hot spots de avistamiento de aves tienen fuertes raíces en Costa Rica. Inclusive desde antes de 1954, algunos visionarios establecieron santuarios para proteger la selva virgen, su ambiente y sus habitantes. La reserva La Selva se originó como un sitio de estudio en plantaciones mixtas para el mejoramiento del manejo de los recursos naturales. Individuos con áreas privadas para estudio y métodos para manejar santuarios fundamentaron las prácticas sostenibles y legislación para la protección de tierras y su biodiversidad. El primer parque nacional fue fundado en 1963 cuando 1,172 hectáreas de terreno previamente titulada a residentes extranjeros se convirtieron en el Parque Nacional Cabo Blanco. Desde 1963, Costa Rica ha añadido 1.4 millones de hectáreas de áreas protegidas.

Estación Biológica La Selva

Para 1960, La Selva era una finca más establecida, dedicada a la investigación sostenible del bosque. Dándole seguimiento a estas investigaciones del bosque, se logró evolucionar y convertirse en La Estación de Investigación La Selva, bajo el liderazgo de la OET. A nivel mundial, la Estación Biológica La Selva es una institución líder en ecología tropical con oportunidades de entrenamiento e investigación para científicos. En Costa Rica, La Selva fue pionera en conservación de bosques privados y ha logrado ser el fundamento de muchas de las leyes del país concernientes a la protección de tierras. La OET mantiene 1,600 hectáreas de maduras y bien preservadas zonas bajas del bosque tropical húmedo.

Reserva Biológica Bosque Nuboso Monteverde

Monteverde se sitúa en las partes altas de las montañas de Tilarán. Típicamente, una densa capa de neblina escuda a los árboles y plantas del caliente sol tropical. Este bosque nuboso es famoso por sus bromelias, orquídeas, musgos y puentes colgantes que los turistas usan para observar estas maravillas. El Gobierno de Costa Rica abrió Monteverde, inaccesible por auto en 1950’s, a los Cuáqueros (un pequeño grupo norteamericano escapando del servicio militar de la Guerra de Korea) para que crearan infraestructura y pudieran realizar labores agrícolas. Un ornitólogo que viajó a Monteverde en los 1970’s quedó tan impresionado con la biodiversidad de Monteverde que decidió buscar y reunirse con los Cuáqueros. El manejo de la deforestación fue entonces parte del plan para el desarrollo de Monteverde. Esta primera área preservada es ahora lo que se conoce como la Reserva Biológica Bosque Nuboso Monteverde.

Puente Colgante en Bosque Nuboso de Costa Rica
Puente Colgante en Bosque Nuboso de Costa Rica

PAJAREANDO EN HOTEL VILLA SAN IGNACIO

El Hotel Villa San Ignacio, en los 1970s, se benefició debido a un biólogo. Entre sus orígenes desde ser una casa privada a que los dueños del Hotel Las Orquídeas Inn tomaran posesión de la propiedad a finales de los 1980’s, uno de los dueños fue un profesor de la Duke University con contactos en la Organización de Estudios Tropicales. Los beneficios de hoy en día se disfrutan con la gran cantidad de especies maduras de árboles que anidan cientos de especies de aves en la propiedad.
Los pajareros se emocionan al poder avistar especies desde su primera mañana en el hotel, justo desde nuestros jardines. Para entusiastas, tenemos el tour de avistamiento de aves desde el Hotel Villa San Ignacio.